Blog

ultimos posts

Sexo en occidente vs. sexo en oriente

El sexo, tanto el satisfactorio como el que no, comienza en el cerebro, que es el órgano más erótico con el que cuenta el ser humano sin importar su género, edad y origen geográfico. Es por ello que el sexo en occidente se lleva a cabo de una manera tan distinta a como se hace en el oriente. El bagaje cultural, el contexto social, los usos, costumbres y tradiciones relacionadas con la vida, la reproducción y el matrimonio, y los movimientos históricos y económicos, crean complejas tramas cuyo tejido, único y particular, determina con fuerza la forma en que el cerebro activa la sexualidad en cada extremo del globo.

La inteligencia sexual

A este entramado de factores se le agrega lo que los investigadores Shere Conrad y Michael Milburn del departamento de psicología  de la Universidad de Massachussets, llaman “inteligencia sexual”, que tiene que ver el desarrollo de las habilidades sexuales individuales a través de la experiencia y la historia personal. Tal y como decía Platón, explican los expertos, el sexo se “aprende” y desarrolla como cualquier otra habilidad conforme se experimenta y no de otra manera debido a que la experiencia y la repetición generan conocimiento.

Es el conocimiento la poderosa razón por la que muchas filosofías orientales se han adentrado a profundidad en el estudio de la sexualidad humana y en los factores que desencadenan el placer más auténtico.

No es como lo imaginas

ee

Los prejuicios pueden convencer a cualquiera de que el sexo en occidente es mucho más “abierto”, pero lo más probable es que se equivoquen, pues el vago calificativo que intenta referirse a que lidia con menos ataduras jamás podrá garantizar que los encuentros sean plenos. Eso se debe, dicen Conrad y Milburn, a la falta de conocimiento.

Y es que tanto en China como en la India y países del medio oriente, la sexualidad es mucho más profunda porque sus caminos hacia el placer se han estudiado desde tiempos inmemoriales. Dado que en el oriente, el poder sexual se considera una fuerza sagrada que exige la conjunción entre la mente, le cuerpo y el espíritu, el sexo no sólo es más profundo y satisfactorio sino que trasciende por mucho a la simple experiencia carnal.

Rutas de placer, no caminos al placer

A diferencia de lo que ocurre con el sexo en occidente, en muchas prácticas orientales no se buscan caminos que lleven desesperada y directamente a los amantes a alcanzar el orgasmo más intenso. Lo que hacen, en cambio, es guiarlos en el seguimiento de rutas cargadas de placeres varios que cada persona debe ir descubriendo. Así, como ocurre como con el tantra, la eyaculación no es el fin en cada encuentro, sino más bien, apenas una entre un mar de posibilidades de disfrute.


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

91 250 00 40

MENU