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Cómo hacer un masaje erótico a tu pareja

“Amo los placeres sencillos, son el último refugio de las personas complejas” –Oscar Wilde-

 

Una manera perfecta de mejorar tu vida sexual y conseguir una mayor complicidad con tu pareja es mediante el masaje erótico. Hoy, en el blog de Tantra Palace, te queremos ofrecer una serie de trucos para realizar un masaje sensual, que libere un torrente de energía y os proporcione bienestar, salud y felicidad.

Preparación del masaje erótico

Crear un ambiente propicio es el primer paso a la hora de hacer un masaje erótico. Por supuesto, tus manos deben estar completamente preparadas (uñas cortas, palma ligeramente caldeada…) para no resultar frías o ásperas al tacto. Lo ideal es que la habitación donde vaya a practicarse el masaje esté iluminada de manera tenue, con velas aromáticas o algún foco de luz indirecto que no sea demasiado intenso.

Pese a que no es necesario que la persona que practica el masaje y la que lo recibe estén completamente desnudas si es, sin embargo, lo más recomendable para intensificar la sensación de placer. Por eso, debes asegurarte de que la estancia en la que vaya a tener lugar el masaje esté a una temperatura agradable.

Te recomendamos que elijas una banda sonora adecuada para hacer del masaje una experiencia de pleno disfrute para todos los sentidos. Te aconsejamos optar por música suave (jazz instrumental, soul, chill-out…) que no sea especialmente invasiva, de manera que ni tu pareja ni tú le prestéis demasiada atención, como para desconcentraros del tacto y la canalización energética.

Es muy importante que te hagas con lociones o aceites aromáticos que favorezcan una experiencia sensorial plena. En un masaje es esencial que todos los sentidos sean, de algún modo u otro, estimulados, por lo que te aconsejamos que utilices aceites de fragancias de canela, almendra, vainilla o sándalo, olores suaves y de gran potencial afrodisíaco. Ten siempre listo un bol con aceite esencial tibio y crema corporal.

Una entrega plena al otro

Quien practica el masaje ha de situarse sobre la cadera de su pareja, sin ejercer demasiada presión sobre la misma, o a un lado. Es importante que tengas en cuenta que, a la hora de practicar un masaje erótico a tu pareja, es imprescindible que te abandones a un estado completo de entrega, en el que alejes de tu mente cualquier deseo de satisfacción propia de tipo sexual o pensamientos negativos ligados al estrés.

Cuanto más relajado estés y más se perciba tu plena entrega al masaje, tus manos, que al fin y al cabo funcionan como canalizadoras de energía, transmitirán ese flujo de satisfacción sensual y bienestar con mayor intensidad. No olvides que el masaje tántrico no es de contenido sexual, sino sensual, orientado al bienestar y la estimulación sensorial.

Ten en cuenta que en el masaje erótico te entregas a tu pareja y, por tanto, debes estar atento o atenta a sus deseos en cada momento. Así, tienes que percibir sus sensaciones y reacciones (escuchar el ritmo-intensidad de su respiración te servirá de guía), de manera que puedas variar la intensidad del masaje o la técnica empleada.

Manos a la obra

En la filosofía tántrica el tacto, el masaje ligado a la sensualidad canaliza la liberación de energía y la realización personal a través del placer. Lo más apropiado para realizar un masaje erótico a tu pareja es comenzar por la zona de la espalda (lo que se llama secuencia dorsal), continuar en la zona del pecho y vientre (secuencia frontal) y concluir con el masajeo del rostro que equilibre el flujo de energía corporal.

Obviamente, la persona que recibe el masaje tiene que colocarse tumbado boca abajo, desnudo y completamente relajado, libre de tensiones en la zona del cuello o las lumbares, con las piernas levemente separadas, de manera que se eleve la zona genital.

Las posiciones básicas de las manos para los diferentes movimientos y masajes sobre el cuerpo de la pareja son con los puños cerrados, sin ejercer una presión excesiva; con la palma de la mano extendida para practicar un masajeo recto o circular; con las yemas de los dedos, también en línea recta o mediante movimientos circulares y, finalmente, de estiramiento, con las palmas de las manos ‘sujetando’ cada costado de la pareja y el dedo pulgar orientado hacia arriba.

Puedes empezar por trabajar sobre las plantas de los pies, aplicando gotas de aceite tibio e iniciando el contacto suave con la piel. En esta parte emplearemos yemas, dedos, nudillos y las palmas de las manos, con masajeos firmes pero, a la vez, suaves. Continuaremos recorriendo las piernas hacia arriba, prestando especial atención a la parte interna del muslo en su unión con la zona perianal, una parte muy erógena de la anatomía por la confluencia de muchas terminaciones nerviosas.

Haz uso de caricias suaves con la palma de la mano, así como de leves fricciones utilizando la yema de los dedos. Cuando hayamos acabado con las extremidades del receptor es cuando nos comenzamos a centrar en el tronco, en el contacto denominado body to body. El vientre y el pecho de la persona que practica el masaje sube despacio desde el gemelo hasta llegar a la espalda, acariciando suavemente cada pliegue del cuerpo y trasmitiendo calidez y sensualidad a nuestra pareja.

A la hora de ponernos a masajear los lumbares y los hombros, una zona en la que se acumula mucha tensión, podemos presionar con algo más de intensidad con la palma o los nudillos siempre y cuando, eso sí, no nos excedamos.

Una técnica eficaz para trabajar esta zona, si bien algo más compleja, es la del Nuad Thay, o masaje con los pies, de gran erotismo y sutileza, a partir de suaves presiones y caricias que incrementan el estado de excitación del receptor.

Realizado el contacto cuerpo a cuerpo, suavemente, le iremos solicitando al receptor que se ponga boca arriba para practicarle un suave y sensual masaje relajante. Empezamos por la zona del empeine del pie para continuar por la zona genital, en la que realizaremos un masaje similar al que hemos practicado cuerpo a cuerpo en la zona del torso, de manera sutil y sugerente.

Una vez alcanzado este punto realizamos el masaje genital lingam (para ellos) o yoni (para ellas). Esperamos que estos trucos os puedan servir para hacerle un masaje erótico a vuestra pareja. Lo importante es que estéis atentos a las reacciones del otro y que os dejéis llevar por la sensualidad.

 

 

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